El presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, tendrá que declarar como testigo por las 59 llamadas que intercambió con el operador judicial Fabián Rodríguez Simón y que fueron detectadas como parte de la causa en la que Pepín está imputado por amenazas y extorsiones a los accionistas del Grupo Indalo, la misma por la que no quiere volver de Uruguay.

Según reveló Página 12, la citación, para el 26 de agosto, fue decidida por la jueza María Servini y expondrá al juez supremo a explicar bajo juramento de verdad las comunicaciones en pleno gobierno de Cambiemos con quien fue uno de los grandes estrategas de la masa judicial macrista. Por su cargo, tendrá la posibilidad de declarar por escrito.
A Rosenkrantz la citación lo agarra en medio de la pulseada por quién se quedará con la presidencia de la Corte, algo que se define este año, al vencerse su mandato, y posiblemente sea después de las PASO. Por lo pronto, los tres nombres en pugna son el suyo, el de Ricardo Lorenzetti y el de Horacio Rosatti.

La vieja relación de Rodríguez Simón y Rosenkrantz, hombre de origen radical y muy afín al macrismo, es conocida, contó la periodista Irina Hauser. Más allá de que coincidieron en sus tiempos de estudiantes de Derecho, Pepín fue el ideólogo de su designación y la de Rosatti en la Corte a través de un decreto, aunque la presión luego llevó a que debieran pasar por el Senado.
El propio Macri lo contó públicamente. A fin de marzo de 2019, Ronsenkrantz fue fotografiado en la fiesta de casamiento de la hija de Pepín, donde casi al lado estaba sentada la “mesa judicial” casi en pleno. La imagen fue revelada por esta cronista. La fiesta fue en una estancia de San Antonio de Areco. El episodio generó una hecatombe dentro del tribunal.

