La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció este miércoles una nueva suba en la tasa de interés. En esta oportunidad, la sexta en lo que va del 2022, se aumentó un 0,75%.
Esta estrategia comnezó a aplicarse en marzo de este año, en un intento por controlar la inflación -la más alta en 40 años- y la suba de precios, tras la pandemia del coronavirus y en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
El banco central estadounidense cumplió con las expectativas de los economistas y la tasa de interés oficial de la mayor economía del mundo pasa a situarse en una horquilla de entre el 3,75% y el 4 por ciento, el nivel más alto desde 2017. Sin embargo, tras este último anuncio, señalaron que permanecen “muy atentos a los riesgos de la inflación”, por lo que las futuras alzas serán en pasos más pequeños, a fin de valorar el “endurecimiento acumulado de la política monetaria y la evolución económica”.
En el comunicado, la entidad anunció, también, que continuarán con esta política de afinar la tasa de los fondos federales hasta un nivel lo “suficientemente restrictivo” que permita “devolver la inflación al 2% en el tiempo”. “Los aumentos continuos en el rango objetivo serán apropiados”, dijo el banco central estadounidense.
