Minar criptomonedas -cualquiera que sea su tipo- consta de validar y agrupar transacciones hechas por usuarios dentro de la red, que luego formarán parte de la gran cadena de bloques o “blockchain”.
Como toda actividad que requiere de tecnología, va mutando y transformándose, con el fin de conseguir mejores resultados. En este sentido, los «mineros» en los últimos años se convirtieron en máquinas mucho más eficientes y potentes, pero la refrigeración de estos no acompañó los avances: en la actualidad la mayoría de las operaciones mineras siguen utilizando refrigeración por circulación de aire, una mezcla de gases que lejos de ser un refrigerante adecuado, es un aislante térmico. Por lo tanto, el minado convencional, en el que se utiliza este tipo de sistema, comienza poco a poco a ser insuficiente.
Minar criptomonedas -cualquiera que sea su tipo- consta de validar y agrupar transacciones hechas por usuarios dentro de la red, que luego formarán parte de la gran cadena de bloques o “blockchain”.
Como toda actividad que requiere de tecnología, va mutando y transformándose, con el fin de conseguir mejores resultados. En este sentido, los «mineros» en los últimos años se convirtieron en máquinas mucho más eficientes y potentes, pero la refrigeración de estos no acompañó los avances: en la actualidad la mayoría de las operaciones mineras siguen utilizando refrigeración por circulación de aire, una mezcla de gases que lejos de ser un refrigerante adecuado, es un aislante térmico. Por lo tanto, el minado convencional, en el que se utiliza este tipo de sistema, comienza poco a poco a ser insuficiente.
