Ante el desarrollo tecnológico y los cambios significativos a nivel mundial, las empresas requieren habilidades nuevas por parte de los trabajadores más jóvenes. Entre las más solicitadas, la alfabetización digital para potenciar las herramientas laborales y aprovechar las últimas tendencias.
Si te encontrás en tu primer empleo, te compartimos cinco habilidades que se destacan como las más valiosas para enfrentar los retos que se presentarán en el mundo empresarial.

Comunicación
Si bien siempre fue esencial, ahora que el trabajo remoto es más frecuente, se vuelve aún más crítica. Se sugiere expresar ideas de manera clara, entender el lenguaje no verbal y utilizar herramientas digitales de comunicación de forma eficiente. Así podrás garantizar el éxito en los proyectos grupales.
Creatividad
La capacidad de generar nuevas ideas y soluciones innovadoras es crucial en cualquier compañía. En un contexto donde la automatización y la Inteligencia Artificial ganan terreno, la creatividad humana se convierte en un recurso invaluable para encontrar enfoques únicos y resolver problemas complejos. En este sentido, el pensamiento creativo será la chispa que encienda la llama de la innovación en cualquier objetivo.
Adaptabilidad
Se debe ser flexible ante cualquier adversidad, por lo que la adaptabilidad se convirtió en una habilidad esencial para ir a la par de los cambios con una mentalidad resiliente y aprovechar las oportunidades que surjan.
Los profesionales que sepan ajustarse rápidamente a nuevas circunstancias serán altamente valorados por las empresas de cualquier industria.
Pensamiento crítico
En un mundo saturado de información, la capacidad de analizar datos objetivos y evidencias comprobables es imprescindible. Al tener una postura crítica, podremos tomar decisiones informadas y basadas en hechos, evitando caer en la trampa de la desinformación y las opiniones sesgadas.
Esto te ayudará a enfrentar los desafíos complejos que se presenten en el ámbito educativo y profesional.
Liderazgo
No tiene que ver con los cargos jerárquicos, sino con el trabajo en equipo que es distribuido para llevar adelante una colaboración grupal. En cualquiera sea el nivel, la organización será clave para inspirar, motivar y apoyar a los demás. Sin dudas, se trata de una habilidad valiosa para fomentar una cultura de colaboración y alcanzar los objetivos compartidos.
Fuente: Ámbito
